POCOS SABEN ESTO...
2016.
Una ruptura sentimental me llevó a tocar fondo…
Perdí 9 kilos, dormía poco y mal, fumaba, me drogaba, salía mucho de fiesta y me metí en una espiral autodestructiva.
Por fuera parecía fuerte, pero por dentro estaba roto.
Un amigo me regaló el libro: El monje que vendió su Ferrari, y ahí empezó todo.
Me obsesioné con el desarrollo personal: empecé a devorar libros como un loco, a formarme con gente que admiraba, y poco a poco fui saliendo del agujero y logré transformar mi vida, mis resultados y mi identidad.
2019
Nació Lara. Y con ella, mi vida cambió por completo.
Ser padre lo cambia todo. La casa se vuelve un desastre. El día es agotador. No hay descanso y nunca hay tiempo suficiente para llegar a todo…
Aun así, si eres padre o madres, sabes que merece la pena (y la alegría). Cada semana me sorprendo de algo nuevo que hace Lara, que ni yo ni su madre le hemos enseñado.
Aprende observando y repitiendo aquello que nosotros hacemos. Somos su ejemplo.
Y esto es maravilloso, pero a la vez una gran responsabilidad. Nada contagia tanto como el ejemplo.
Tener a Lara NUNCA será la excusa, sino el motivo para entrenar, sanarme y tener espacios de autocuidado. Porque si yo estoy bien, no puedo dar lo mejor de mí. Y eso… es lo que ella merece.
2020
Pandemia. Y a la vez, un gran punto de inflexión.
Nos encerraron, y como todos, no podía salir a entrenar, ni al gimnasio, ni a la calle.
Subía al terrado con Lara en la mochila de porteo para moverme un poco y despejar la mente. Por las tardes, entrenaba con mi TRX. Fue mi refugio.
Entrenar me mantuvo centrado, sano y fuerte, física y mentalmente.
Mientras muchos depositaban su confianza fuera (una vacuna experimental), yo decidí fortalecerme desde dentro. Más que nunca, entendí que mi salud era mi responsabilidad.
Aquella crisis mundial fue la semilla del proyecto que hoy es Salud Imparable.
Si a mí me salvó, ¿por qué no iba a ayudar también a esas personas que quieren cuidarse, pero no pueden (o no quieren) ir a un gimnasio?
📍 El 10 de julio de 2020
Ser papá me cambió la vida, pero sobre todo cambió mis prioridades, mis creencias y mis valores.
Ese día dejé mi trabajo como director deportivo (y despedí a mis jefes) para tener más libertad, criar a Lara con presencia, y emprender un proyecto propio que estuviera alineado con quien soy.
Nunca olvidaré ese día, porque recibí este mensaje:
“El trabajador causa baja en la Seguridad Social con fecha 10/07/2020.”
Mientras ella soplaba su primera vela, yo iniciaba una nueva etapa: sin experiencia, sin redes sociales, con muchos miedos… pero con la intuición de que este era el camino.
2022
Me convertí en padre soltero…
La decisión más difícil de mi vida… y también la más necesaria y transformadora.
Fue durísimo sentir que rompía una familia, pero fue una elección consciente, hecha desde el amor, para construir una vida más sana para todos.
Aprendí a sanarme a mí, para que Lara no tuviera que cargar con mis traumas.
Aprendí a ser madre y padre a la vez. A hacerme cargo, a estar cuando toca… y también a echarla de menos.
Aprendí a construir, desde el respeto, una relación honesta y estable con la madre de mi hija, que a día de hoy es mi mejor amiga y una verdadera aliada en su crianza.
Ser padre soltero no es nada fácil. Pero ha sido mi motor para sacar fuerzas cuando todo parecía estar perdido.
📍 Hoy
Acompaño a padres, madres y personas sin tiempo que sienten que han dejado de cuidarse porque la vida les ha pasado por encima: trabajo, hijos, cansancio, responsabilidades…
Salud Imparable nació para ellos. Un método claro, paso a paso, adaptado y flexible que combina ponerte en forma con un TRX, desarrollo personal y acompañamiento 1 a 1.
Para entrenar desde casa, con sesiones cortas, sin rutinas imposibles ni excusas. Sin complicaciones. Y sin sentirte solo.
En solo 2 o 3 horas por semana, decenas de personas han recuperado su fuerza, su cuerpo y su vitalidad, equilibrando su salud física, mental y emocional.
Sin gimnasio. Sin dietas. Y sin sacrificios extremos.
Cuento con más de 15 años de experiencia en el mundo del deporte y la salud, fui deportista de alto rendimiento y soy licenciado en Ciencias del Deporte.
Después de la universidad cursé tres másters y he invertido más de 30.000 € en desarrollo personal y profesional.
Pero lo más valioso que tengo no es un título. Es mi historia.
Salud Imparable va más allá de una programa de entrenamiento, es el reflejo de mi propia transformación.
Y si yo pude, tú también puedes ser imparable.